El rol de la familia en la donación

La donación de órganos y tejidos es un tema que nos invita a reflexionar sobre decisiones personales importantes, que tiene relación el final de la vida y momentos emocionalmente intensos. 

En Chile, la legislación vigente establece el consentimiento presunto. Esto significa que todas las personas mayores de 18 años son consideradas donantes una vez fallecidas, a menos que hayan manifestado ante notario público su decisión de no serlo. Puedes leer más del consentimiento presunto en nuestro artículo ¿Quiénes pueden ser donantes en Chile?

Pero es importante saber que no todas las personas fallecidas pueden ser donantes órganos y tejidos. La donación ocurre cuando una persona se le certifica muerte encefálica, que corresponde a la pérdida total e irreversible de las funciones del cerebro. Esta condición es considerada legal y médicamente como el fallecimiento de la persona.

Y aunque la ley reconoce la voluntad individual respecto a la donación, la familia sigue siendo un actor clave en el proceso. Cuando una persona fallece y existe la posibilidad de donación, el equipo de salud conversa con los familiares para informar la situación clínica, explicar el proceso y conocer la voluntad de quien falleció.

Más allá del aspecto legal, la familia cumple un rol emocional y humano muy importante. Son quienes enfrentan el duelo y quienes finalmente ayudan a que se respete la decisión que la persona tomó en vida.

Uno de los principales desafíos en la donación de órganos y tejidos es que muchas personas no conversan este tema con sus seres queridos o familia. Cuando ocurre el fallecimiento, la familia desconocer cuál era la voluntad de su ser querido, lo que genera incertidumbre en un momento de gran impacto emocional.

Conversar sobre la donación permite que la familia conozca y respete el deseo de su ser querido.

Por esta razón, las campañas de educación y concientización en Chile destacan que no basta con tener una decisión personal sobre la donación de órganos y tejidos. Es fundamental compartir esta decisión con la familia para que, llegado el momento, ellos puedan comunicarla al equipo de salud y así respetar tu voluntad.

Y tú ¿Haz conversado de tu voluntad de donar con tu familia? Una conversación que puede durar unos 15 minutos, puede cambiar la vida de personas, familias y dar tranquilidad a la tuya. 

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